viernes, 22 de julio de 2011

Conociendo a Puerto Rico - RÍO GRANDE: una tierra rica en tradición y cultura

Este artículo fue escrito por la redacción del periódico HORIZONTE (Fajardo)
edición del 29 de junio de 2011


El escudo de Rio Grande (foto cortesia de riograndepr.org)




El monumento de la cotorra puertorriqueña
(ubicado en la entrada hacia la comunidad Malpica
en Río Grande cerca de la carretera PR 3 hacia Fajardo)
Foto tomada por Josean Santos Navarro
 
 

La ciudad de Río Grande es una tierra rica en recursos naturales, como consecuencia de que es sede del único bosque tropical del Servicio Forestal Federal de los Estados Unidos. Sin embargo, a lo largo de sus 171 años de fundación, se ha destacado también por ser un territorio rico en tradición y cultura.

A continuación, otros grandes atributos de este pueblo:
>  A este pueblo se le llamó por primera vez municipio en julio de 1840.
>  Sus residentes son conocidos como riograndeños.
>  Se encuentra localizado al este de la isla, en la región conocida como los Llanos Costaneros del Norte.
>  Consta de 61 millas cuadradas o 40,075 cuerdas, a una altura aproximada de 30 pies sobre el nivel del mar.
>  Está compuesto por nueve barrios: Ciénaga Alta, Ciénaga Baja, Guzmán Abajo, Guzmán Arriba, Herrera, Jiménez, Mameyes II, Río Grande Pueblo y Zarzal.
>  La Virgen del Carmen es su santa patrona.
>  En 1839 se erigió la primera Iglesia Católica.
>  Su bandera data de 1977, su diseño y confección se debe a los ciudadanos: Ramón Piñero, Raquel Millán y Carmín Pimentel. En ella resaltan los símbolos de la cotorra y El Yunque, así como los colores verde, azul y blanco que representan a la naturaleza, al río Espíritu Santo y la neblina, respectivamente.
>  El escudo de armas de la ciudad fue creado por el profesor e historiador, Edmundo del Valle apoyado por un grupo de maestros y estudiantes de la escuela Pimentel y Castro.
>  Su máxima expresión cultural es el Carnaval Ciudad de El Yunque, el cual se llevó a cabo por primera vez durante el año 1977. Desde entonces es una actividad que tiene propósito ofrecer a los riograndeños un lucido espectáculo artístico en un ambiente para toda la familia.
>  En 1920 se construyó su primer acueducto.
>  Entre sus personajes destacados resaltan: José P.H. Hernández, poesta e hijo adoptivo de la ciudad, Eliezer Osorio Ortiz, jugador de béisbol en Puerto Rico y en las Grandes Ligas, el periodista, poeta y político, Carlos Benítez, el científico y médico, Julio E. Dávila, el educador, Federico Pizarro y Felipe Sánchez Osorio, político.
> El verdadero orgullo que tienen los riograndeños y los puertorriqueños se les conocen como el Patrimonio Natural del Mundo, por la figura del bosque natural El Yunque.


jueves, 14 de julio de 2011

Nuestros compositores: Tito Henríquez



(foto cortesía de prpop.org)


Cantante y compositor. Nació en Santurce, San Juan de Puerto Rico, el 12 de enero de 1920. De niño ya tocaba guitarra en veladas y funciones escolares. Fue parte de los conjuntos Santurce y Capacetti hasta que formó su propio grupo, el Conjunto Tahoné. Luego interga el Cuarteto Mayarí con el que inició a componer canciones. Formó parte también el Cuarteto Marcano y del Quinteto Celso Vega con quien viajó por América del Sur. Hizo otras giras artísticas con Ruth Fernández y Daniel Santos.

Organizó su propio “combo” actuando en hoteles y clubes de Puerto Rico. En 1969 formó su Cuarteto Boricua para recapturar el “sonido del 1940”, la combinación tímbrica que hicieran famosos a los cuartetos Mayarí y Marcano. La primera grabación fonográfica del Cuarteto Boricua fue dedicada a la obra de Plácido Acevedo. En esta grabación para el Instituto de Cultura Puertorriqueña (ICP), Henríquez despliega la fusión de los dos estilos: el tradicional, que impone la instrumentación y el más nuevo, más libre, armónicamente hablando, pero siempre romántico.

Las canciones de Henríquez han recibido el reconocimiento internacional y se encuentran en el repertorio de grandes intérpretes como Ruth Fernández, Marco Antonio Muñiz, Virginia López, Los Treniers, Lucecita Benítez, Sophy, Carmita Jiménez, Papo Valle y su Trío Borinquen, Daniel Santos, Danny Rivera, Cuarteto Mayarí, Carlitos Vélez y Los Hispanos, representa el eslabón entre la canción criolla romántica cultivada desde principios de siglo.

Su primera obra conocida: Serenata” ,  con clásicos perfiles de la canción típica para dúo de voces y guitarras. La obra más famosa de Henríquez: “Bello Amanecer”  escrita en 1955, en un contorno melódico de arranque criollo tradicional, apoyado en armonías más extendidas y complejas, refleja el influjo de las corrientes preponderantes en la música popular de esa década. Compositor fértil y activo, Henríquez ha elaborado un catálogo de obras hijas de un Puerto Rico más urbano y elegante, afluyente y en contacto con el mundo internacional de la radio y la televisión. Otras composiciones incluyen: Mi quinceañera, Muy sola, muy solo, Nos vamos ya, Menos Dios.

Murió el 22 de septiembre de 1992 a la edad de 72 años.

Algunos datos tomados de la Fundación Nacional para la Cultura Popular – www.prpop.org  y el libro: Músicos, Intérpretes y Compositores Puertorriqueños de Modesto Quiñones y Alfredo Romero (2003).



Conociendo a Puerto Rico - Así empezó la historia de CATAÑO





La Plaza Pública de Cataño
(foto realizado por Josean Santos)


La vista panorámica de la ciudad de Cataño, Puerto Rico
(foto realizado por Josean Santos)


Josean Santos frente al monumento de la Herencia Taína
en el Frente Marítimo de Cataño
(foto realizado por Josean Santos)





Este artículo fue escrito por la redacción del periódico EL EXPRESSO (Bayamón)
edición del 2al 8 de diciembre de 2010


La historia del pueblo de Cataño data desde el año 1569, cuando el entonces gobernador, Franscisco Bahamonde de Lugo, necesitó de los servicios de un médico español. Para dicha tarea se escogió al doctor Hernando de Cataño, quien recibió como pago un solar cercano a los terrenos frente a la isleta de San Juan. Este designó la zona con su propio apellido y poco a poco fue desarrollándose como un municipio más de Puerto Rico.

La compañía viajera ayudó a que Cataño tuviera más habitantes para el siglo 19. En 1853,
se estableció un servicio de pasajeros entre Cataño y San Juan y en 1893, se estableció la Parroquia por orden del obispo, Juan Antonio Puig, aún cuando el territorio era parte de Bayamón.
 
Cataño se convirtió en municipio oficial en 1927. La ley 30 del 25 de abril de 1923 le otorgó el título de Municipio.

Como dato curioso es importante destacar que Cataño es el municipio más pequeño de Puerto Rico, ya que cuenta con solamente 2.0 millas. Limita con los municipios de Bayamón, Toa Baja y San Juan. Entre los nombres por los que conocemos a Cataño están: “La antesala a la Capital”, “El pueblo que se negó a morir”, “El pueblo olvidado”, “La ciudad de los Lancheros” y “La ciudad de un Nuevo Amanecer”.
 
Cataño es cuna de ilustres personajes de nuestra historia puertorriqueña, como los pintores, Francisco Oller, Julio Rosado del Valle y del escritor, Pedro Juan Soto.

Francisco Oller es reconocido por su obra titulada “El velorio”, que muestra el último adiós a un niño fallecido.

Julio Rosado del Valle se distinguió por plasmar imágenes de niños en sus obras y fue nombrado Artista Residente por la Universidad de Puerto Rico (UPR) en 1955 hasta 1982.

El escritor Pedro Juan Soto escribió varios libros de cuentos y novelas, fue reconocido en dos ocasiones por el certamen del Ateneo Puertorriqueño en los años 1953 y 1954.


viernes, 8 de julio de 2011

Breve biografía del maestro Rafael Cordero



(foto cortesía de bibliotecavirtualut.suagm.edu)


Este artículo fue escrito por la redacción del periódico EL EXPRESSO (Bayamón)
edición del 15 al 21 de julio de 2010

 Rafael Cordero Molina nació en San Juan, Puerto Rico en el año 1790

Recordado como ejemplo de abnegación y altruismo, dedicó toda su vida a la educación de niños negros y mulatos sin percibir ninguna remuneración. Sus padres, Lucas Cordero y Rita Molina, fueron negros libres y con cierto grado de instrucción. De ellos recibió probablemente las primeras letras, ya que por su raza se vio imposibilitado de asistir a la única escuela existente en San Juan en esa época: dicho centro sencillamente no admitía negros en su alumnado.

Tan pronto aprendió a leer, se dedicó asiduamente a ampliar por cuenta propia sus escasos conocimientos y, gracias a su afición a la lectura, adquirió el nivel cultural necesario para el ejercicio de instructor de primera enseñanza. Su profundo amor por los libros le permitió así adquirir los conocimientos que más tarde compartiría con sus futuros alumnos.

Rafael Cordero se ganaba la vida con el oficio de tabaquero, pues jamás quiso cobrar nada por sus clases. En 1810, abrió en San Germán, una escuela para impartir la instrucción elemental a niños negros y mulatos, privados de asistir a las escuelas de los blancos.

El maestro Rafael, como es a menudo llamado, tuvo más tarde una pequeña escuela en la calle Luna de San Juan, que atendería ya sin interrupción hasta su muerte. En ella enseñaba a leer y a escribir, y también caligrafía, aritmética y doctrina cristiana. Entre sus alumnos tuvo también niños blancos pobres y algunos ricos, por la fama que tenía de enseñar a leer de corrido en poco tiempo.

Prohibido hablar de África


(foto cortesía de ooche13.blogspot.com)

Este artículo fue escrito por Mara Clemente para el  periódico IMPACTO EN EL NORESTE (Río Grande) edición del 31 de mayo al 13 de junio de 2011

 Mi hija tendría unos ocho años cuando llegó a casa con un trabajo para entregar sobre África. La maestra incluyó unas preguntas guías para ayudar a sus estudiantes en su trabajo.
1) ¿Qué idioma hablan en África?, 2) ¿Qué vestimenta usan?, 3) ¿Cuál es su religión? y
4) ¿Qué clase de música escuchan? Como educadora y madre, pues a la carga… Mami, aprovecha, recorta y guarda. Esta asignación es cortesía de IMPACTO.

África: resumen
El continente africano, que es el segundo más grande del mundo, comprende de 53 naciones, entre las que se encuentran Egipto, Libia y Sudáfrica. Como continente, se cuenta entre los más pobres del mundo. Con un billón de habitantes, el área ostenta casi el 14% de la población mundial, que se estima , a su vez, en 6.9 billones.

El nombre África, al parecer proviene del nombre Ifriqyya, que era unsector de tierras ubicadas en Cártago. En la Antigua Roma, los cartaginenses se referían a su lugar de origen como Af-rui-ka, de hecho, el termino quiere decir “lugar de comienzos”. Cosa curiosa, es sabido que la evidencia de vida humana más antigua hasta el momento se ha hallado en África, específicamente en el sur de África.

IDIOMA  en África
Se estima que en África se hablan de 1,500 a 2,000 lenguajes, idiomas o dialectos. Son tantos que se dividen en cuatro zonas: 1) afro-asiático, con 200 idiomas;  2) nilo-sahariano, con 140 idiomas;  3) niger-sahariano con 1,000 idiomas y 200 millones de hablantes;  y 4) el khoisan, con 30 idiomas y principalmente usado en Sudáfrica.

Vestimenta en África
Con tal diversidad cultural, es imposible hablar de la vestimenta en África. En Marruecos, en Egipto, en Argelia y en Libia, por ejemplo, las mujeres cubren sus cabezas. Y sus pieles no son negras como acostumbramos pensar de los africanos. Un egipcio es un africano, que conste. En Malí, sin embargo, donde son musulmanes y están más o menos al norte de África, las mujeres no cubren sus cabezas.

RELIGIÓN  en África
Hoy, hay tres religiones principales en África: la musulmana, la cristiana y la tradicional (que incluye Yoruba, culto a antepasados y cosmogonía Akan, entre otras).

Música en África
Así como ocurre con la vestimenta, y por supuesto con la comida, al variedad musical de África es tan vasta como sus 53 naciones y sus miles de idiomas. Pero, es bueno notar que cada año, en Sudáfrica, celebran un Jazz Fest… y su oferta musical no tiene nada que envidiarle a ningún lugar en el mundo.

CONCLUSIÓN
Obviamente, es mucha más la información que la que el espacio nos permite. Sólo recuerde que el mundo es un lugar bien grande. La próxima vez que le hablen de África, pregunte: ¿Qué parte de África?

martes, 28 de junio de 2011

Ensayo: ¿Qué importancia tuvo Lola Rodríguez de Tió en la gesta patriótica del Grito de Lares?



(foto cortesía de proyectosalonhogar.com)


LOLA RODRÍGUEZ DE TIÓ: poetisa que luchó por el bienestar de nuestro pueblo


Por José Ángel Santos Navarro "Josean"


A continuación, les vamos a presentar el ensayo sobre Lola Rodríguez de Tió y la importancia en la gesta patriótica del Grito de Lares. Lola es una de las mujeres que luchan por la independencia para Puerto Rico y ella se convierte en una poeta rebelde por su causa. Sus poesías se le dedican en la lucha por la patria. A Lola no le gustaba la injusticia, la opresión y luchaba por un futuro mejor para su patria. Espero que conozcan sobre la importancia en la lucha por la independencia que tuvo Lola Rodríguez de Tió.


Lola Rodríguez de Tió comenzó su lucha por la independencia de su país
en el 1868. En ese año ocurre el Grito de Lares, donde los independentistas luchan contra el régimen colonial español y el 23 de septiembre fue el día en que el pueblo de Lares fue el escenario de la insurrección separatista.


Doña Lola escribió La Borinqueña siendo la letra subversiva convirtiendose en el himno revolucionario de Puerto Rico. Los versos inflamados de pasión patriótica le trajeron a la poetisa, los contratiempos contra el gobierno colonial de la isla.


Lola colaboró en la lucha por sacar a los presos políticos y fue su mayor logro en que los hombres puertorriqueños que lucharon por una causa justa.


Al terminar de escribir este ensayo, aprendí mucho sobre la aportación que tuvo Lola en la lucha por la libertad de su patria.Lola Rodríguez de Tió es una mujer valiente, luchadora y orgullosa que defiende su país. Por eso, como poetisa ha escrito sus canciones y poemas dedicadas a la isla.


Lola Rodríguez de Tió nos dejó un legado que nunca se borrará en
nuestras páginas de la historia.


Lola nos dejó esta frase:

"Cuba y Puerto Rico son de un pájaro las dos alas".


Este escrito se hizo como un ensayo en el año 2004 por este servidor.

jueves, 23 de junio de 2011

Ángel O. Berríos - Alcalde de Alcaldes

CAGUAS



Este artículo fue escrito por Asunción Cantres Correa para la revista: Caguas (septiembre 2006)

El ingeniero Ángel O. Berríos Díaz se hizo sentir, marcó la historia del país, de su ciudad natal, Caguas y de su hogar.

Angeló como le conocía su pueblo fue un apasionado del deporte: presidente del Club de Atletismo, apoderado de los equipos de voleibol, atleta destacado en los 800 metros; abogado e ingeniero, profesión que ejerció primeramente en la Junta de Planificación. Su administración fue el comienzo de la verdadera transformación de Caguas al sentar las bases de una gran ciudad, en una época en que los municipios generalmente no tenían muchos fondos y sólo recogían desperdicios sólidos, arreglaban carreteras y administraban un hospital. Tuvo la visión de hacer gestiones para que Caguas recibiera fondos federales directos para obras públicas y desarrollo urbano y económico. Creó el Departamento de Deportes, la increíble plataforma cultural de la ciudad y las oficinas de: Planificación, Recursos Humanos, Desarrollo Económico, Vivienda, Seguridad, Servicios a la Famila y Asuntos Municipales.

Por su iniciativa se consiguieron programas federales para el desarrollo de vivienda,

de centros comerciales, el primer estacionamiento multipisos, todo con un efecto multiplicador. Además, presidió la Comisión para la Reforma Municipal, inicio de lo que lograría la autonomía de los municipios, fue presidente de la Asociación de Alcaldes de Puerto Rico (AAPR), miembro de la junta del Centro de Recaudación de Ingresos Municipales (CRIM), de la Administración de Desperdicios Sólidos (ADS) con la visión de iniciar los programas de reciclaje. De hecho, fue pionero en establecer una planta de trasbordo para manejar los residuos sólidos y separó un terreno para empresas de reciclaje.



A simple vista queda su obra y los firmes cimientos para continuar edificando la mejor de las ciudades que hoy es modelo en el mundo, todo un “nuevo País”. Sin embargo, es la estatura de su alma, su inmensa humanidad, lo que cincela su recuerdo en el corazón de su pueblo, de sus amigos más cercanos, de sus estrechos colaboradores, de sus hijos y de su viuda, cuyas miradas aún se anegan en lágrimas y con la voz quebrantada a duras penas pueden expresar cuánto lo aman, cuánto lo extrañan y cuán agradecidos están por haberlo tenido.



Con una foto en la que aparecen abrazados, tomada en la pasada Navidad, la última que pasaría con toda su familia, su viuda, doña Marta Silvestre de Berríos sólo puede hablar cuando se remonta a la ilusión de los días de juventud cuando apenas tenía 16 años y lo conoció. “Venía de Cayey los veranos para adelantar los estudios y me gradué de la Escuela Gautier Benítez. Nunca me había enamorado; mi mamá era una persona de fe, siempre estaba con ella en la iglesia y siempre le pedí a Dios que me consiguiera un hombre de cualidades como las de él, bueno, que hubiera estudiado, que fuera católico, que me respetara… Y me lo presentó, por lo que a cada minuto doy gracias”, dice doña Martita.



Comenzó a visitarme como amigo y seguimos así hasta que me gradué. Algo que siempre admiré de él fue su puntualidad, me decía que llegaría una hora y allí estaba puntual, la que no estaba lista era yo ”, dice con sonrisa traviesa. Se casaron en 1965 y tuvieron cuatro hijos: Ángel Orlando, Luis Orlando, José Orlando y Mariangeli. “Como esposo fue excepcional, para él todo estaba bien, todo estaba perfecto. Fuimos una pareja en la que cada cual hacía lo suyo, él me dejó ser y yo lo dejé ser. Y aunque estuvo metido en la política y trabajaba siempre, fue un padre maravilloso que les dio a sus hijos tiempo de calidad  ”, dice.



Su hijo mayor, Ángel Orlando, dio fe de este testimonio cuando lo presentó ante el pueblo en su juramentación en 1985 y también al despedir el duelo de su padre: “Papi, me siento muy orgulloso de ti. Tú, junto a mami, has sabido formar mi carácter y me has dado los más claros ejemplos de responsabilidad, honradez y profunda vida cristiana. Me has demostrado que el diálogo es el instrumento más eficaz que existe para que las personas puedan entenderse. Nunca he visto en ti el rencor ni la violencia ni ansias de poder…



Ese mismo carácter apacible es el que recuerda el ex alcalde de Caguas, William Miranda Marín (Q.E.P.D): “Al pensar en él pienso tantas cosas… me llamaba la atención que nunca lo vi con un enojo; si lo tenía nunca lo reflejaba ”, dice el ex alcalde. Su relación comenzó como fraternos de la fraternidad Phi Delta Theta y desde entonces se dio cuenta de que era una persona muy capaz. “Era una persona humilde, sencilla, un líder natural y lo que hizo a través del deporte y del ejercicio de su profesión lo fue cimentando, lo fue desarrollando porque Angeló llenaba espacio. Fue un don que Dios le dio, no era un liderato forzado, fluía y trabajaba con una intensidad tremenda. Creo que le dedicó los mejores años de su vida a su ciudad y lo hizo con un compromiso y un desprendimiento extraordinario, excepcional y ejemplar ”, reflexionó Miranda Marín.



Aún en esa intensidad laboral, traslucía el gran ser humano, generoso y compasivo, como lo recuerda el director del Departamento de Desarrollo Económico durante su incumbencia, don Elicier Flores Cay: “Angeló era una persona de gran calidad humana que yo lo describo como un humanista. Le gustaba ayudar a los necesitados, jóvenes, ancianos, incapacitados. Aunque fue ingeniero de profesión y estudió derecho, era un trabajador social innato. Además fue un gran deportista, tenía muchos atributos, era un hombre universal  ”.



Don Elicier era miembro de la Asamblea Municipal, precisamente cuando Angeló le dio la oportunidad al pueblo de escoger a los candidatos a asambleístas. “Tenía un gran sentido de democracia; fue el primer alcalde en Puerto Rico cuya asamblea municipal fue escogida por persona distintas a él ”, señala. También lo recuerda por su honradez y honestidad y su gran visión en todas las áreas. “Su labor es ingente en todas las áreas, cultura, desarrollo… realmente tiene un nicho en la historia de Caguas y Puerto Rico en la administración pública”, afirmó don Elicier.



El día antes de fallecer, Angeló recorrió su Caguas amado en compañía de su amigo incondicional y primer vice alcalde de Caguas, don Gilberto Castillo, quien apenas puede creer que ya no esté. Su dolor al recibir la noticia de su fallecimiento fue “exactamente igual al que sentí cuando me dijeron que falleció mi hijo en un accidente automovilístico”, expresa con la voz entrecortada por la emoción. Nacido en Aguadilla, don Gilberto llegó a Caguas haca más de 60 años. Trabajó en una industria manufacturera, al Consolidated Cigar, hasta 1972 aproximadamente, y comenzó con Angeló en el 1981 cuando éste creó el cargo de vice alcalde para poder equiparar los beneficios que don Gilberto recibía en la empresa tabacalera porque tenía sus hijos pequeños.



Como ser humano era extraordinario; un hombre que siempre he dicho que era un político fuera de liga. Personalmente era firme, tranquilo, muy sano, sencillo, humilde. Un hombre de familia; su esposa y sus hijos eran número uno; tuviera lo que tuviera iban siempre juntos a la iglesia. Trabajaba duro de día y de noche, en la oficina y en las comunidades. Le gustaba mucho ayudar a los jóvenes, siempre estaba muy pendiente de ellos, muchos estudiaron porque él los impulsó”, afirma don Gilberto. Esa relación de amistad se fortaleció cuando ambos se retiraron del servicio público.



Hoy, don Gilberto, custodio de un gran acervo documental y fotográfico de Angeló desde la Fundación Ángel O. Berríos Díaz, lo recuerda más como un ser humano que como político o como alcalde. “Al recordarlo simultáneamente recuerdo a una gente humilde que trabajaba aquí en el municipio a quienes nadie empleaba porque eran minusválidos y Angeló los trajo y les dio trabajo aquí, no se los mandaba a nadie, los empleaba con él. Son personas que actualmente siguen con sus limitaciones, reciben su seguro social, un ingreso, es la obra de Angeló que nadie conoce, en eso es que pienso. Doy las gracias por todo lo que hizo por mí y por todo lo que hizo por la gente necesitada, su humildad, su humanismo fue más grande que su obra”, concluye don Gilberto Castillo.



Son sin embargo sus propias palabras de despedida del servicio a su pueblo, el 13 de enero de 1997, las que hablan de esa inmensa humanidad: “ Al pasar revista por estos años de servicio a Caguas, mi satisfacción se transforma  en gratitud a Dios Todopoderoso por el gran honor de compartir su gran poder transformador con este humilde servidor público”.



El paso de este gran hombre que dejó una huella imperecedera en las páginas de la historia de Caguas, no le pone fin a una era. Su vida fue un evento que llevó a su pueblo a nuevas alturas. Por ello, la ciudad que tanto amó recuerda a Angeló como el “Alcalde de siempre”.


 

En la foto familiar, Angeló junto a su hija Mariangeli y su esposa, doña Marta Silvestre sentados. De pie, sus hijos: Luis Orlando, Ángel Orlando y José Orlando
(Foto cortesía de la revista Caguas - septiembre 2006)

Angeló: Alcalde de siempre. Caguas te da las gracias por tu excelente trabajo
(Foto cortesía de la revista Caguas - septiembre 2006)